Capítulo IV
La Universidad
Helio y Petra llegan a su Universidad, ambos con 24 años están en el ultimo año de Ciencias de la Salud, son las ocho de la noche y se dan con la sorpresa, o no tanta, que debe ser uno de los momentos de mayor concurrencia en muchos años... y la gente seguía llegando.
Los profesores y autoridades de la Universidad se encuentran presentes cuando llega el Ejército, como estaba previsto, e inmediatamente empiezan a dar ordenes con el fin de organizar a la gente. Hay una extraña calma; aparentemente la gente nerviosa se ha quedado en casa o se han dirigido a algunas de las oficinas del gobierno.
Apenas han transcurrido quince minutos de la arribo del los militares cuando un oficial del Ejercito aparece en una pantalla de televisión y se dirige a los estudiantes:
"Señores, mi rango es comandante, el comandante Marcus y, desde este momento, las universidades estarán dirigidas por sus autoridades y un comando militar. En estos momentos recibimos informes que en todo el mundo, sea la hora que sea, la gente se está reuniendo en sus universidades y, como ya lo explicó nuestro Presidente "El principal objetivo, de todos los gobiernos, es poner a salvo la mayor cantidad de gente, y consideraremos un fracaso si no sobrevive, siquiera, una pareja joven". Luego de una pausa prolongada continuó: "nuestro deber, nuestra consigna, como Universidad y como Humanidad, es hacer, que cuando todo acabe, las civilizaciones futuras, algún día, encuentren nuestro rastro y vean que ya otros iguales a ellos caminaron sobre la tierra y que no somos los simios salvajes que ellos creerán haber superado ... ese es nuestro reto, eso nos lo debemos ..."
"Hay mucha gente que ya esta trabajando en la búsqueda de ese objetivo pero siempre es bueno escuchar ideas nuevas, ideas frescas, locuras, no tengan miedo en plantearlas. Cada uno de nosotros conoce su capacidad, sabemos lo que podemos y hasta donde. Es la hora. Formen grupos, hagan proyectos, planifiquen, sueñen, pero sueñen ahora porque no hay mucho tiempo, desde ahora todos nosotros dependemos los unos de los otros. Ahora, vayan a sus casas, hablen con sus familias, escúchenlos y los esperamos mañana; como ya dijimos, cualquier idea será escuchada".
Al terminar su alocución, el comandante se retiró y dejó a cargo a los profesores quienes luego de unos minutos de charla con sus alumnos los despidieron hasta el día siguiente.
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